Colaboración que nos hace
llegar Manuel Domínguez.

El texto y el título han sido modificados por Manuel
a partir de la primera versión que se publicó.

Gracias Manuel por tu colaboracion al site

GENERACION “PUNCHING BALL”



A nuestra generación se me ocurre llamarla
La Generación “Punching Ball”
porque recibimos tantos golpes como efectos tuvo cada uno de estos eventos:

La gran depresión de1929, la segunda guerra mundial, la liberación sexual de los sesentas, el gobierno revolucionario de la fuerza armada de Velasco Alvarado y  el de
la 2da. Fase,  el terrorismo, el desgobierno del APRA del 85 al 90,  la corrupción de Montesinos dentro de la fuerza armada y el poder judicial, la revolución de la informática,
la perestroika, las sucesivas crisis rusa, asiática de demanda y el defoult argentino
son las doce plagas que vivimos.

A los que nacimos en las décadas del 30 y del 40  nos tocó padecer los efectos de la
gran Depresión del 29, que solo fueron  conjurados por la segunda guerra mundial
pero sufrimos las  plagas antes mencionadas. Por eso les llamo de la generación “Punching Ball”.

El solo hecho de haber sido engendrados en el Perú, por seres que hubieran sufrido los efectos de la gran depresión, marcó a mi generación con un sello de precariedad que
ni la gran bonanza de la post-guerra en los cincuentas pudo borrar.

La hipócrita pseudo moral de las instituciones más representativas y entre ellas
Hollywood, se caracterizaron por desinformar aún a las clases altas y ni que se diga
de a las clases medias y al pueblo, respecto de la sexualidad humana y la religión.  

En el siglo XIX ya había sido escrita “El origen de las especies” por Charles Darwin
que causó una gran angustia por el vacío existencial producido entre los creyentes e  intelectuales y salieron los detractores a defender los intereses mellados de los
religiosos, hasta fines del llamado siglo de las luces, cuando a partir de la liberación
sexual de los sesentas, por fin se reconoció el aporte de Darwin a la humanidad.

No obstante las religiones que fueron las mas afectadas, inexplicablemente,
continuaron expandiéndose y abarcando cada vez a mas adeptos y hasta se
produjeron dos guerras santas, una en el golfo Pérsico en el 1991 y la otra en Irak después del llamado “September 11”, curiosamente en ambas participó de un
lado los  EEUU y una misma familia, los Bush, del partido republicano y de
las transnacionales petroleras.

La invasión de EEUU a Irak con el pretexto de encontrar armas biológicas ha traído consecuencias de malestar internacional por esa reiterada política intervensionista
que ha asumido el gobierno de la mayor potencia económica y militar en un mundo unipolar desde la desaparición de la Unión Soviética.


La guerra contra el terrorismo resulta ser  un excelente pretexto para disimular ese creciente reclamo internacional contra los abusos de tal intervención armada. Como el terrorismo tiene un tinte religioso y étnico, estamos volviendo a las guerras de las
cruzadas de la edad media en pleno tercer milenio, pero con mas bajas por la tecnología altamente desarrollada, y  con el mismo desborde emocional ancestral que permitió el nacimiento de las religiones a partir de los primitivos conceptos del tótem y del tabú.

Mientras que nuestros conocimientos alcanzan vastos logros en todas la áreas de la ciencia, no hemos avanzado un ápice en el dominio de nuestras emociones desde la época de las cavernas.

Por el contrario, los odios y envidias han calado a fondo en el llamado “Homo Sapiens”
y se han instalado para formar la xenofobia que es el rechazo a los diferentes. Este rechazo se exacerba cuando el ser humano acusa disensos religiosos en la
medida que los exhibe.

Cuando los diferentes muestran sus creencias religiosas la xenofobia los hace más refractarios y pasibles de nuestro rechazo y hasta de nuestra violencia por no tener argumentos racionales, para defender los nuestros, del tácito ataque de los suyos.

Los intereses energéticos norteamericanos que tienen una gran demanda de petróleo
por el  grado de desarrollo de su civilización, se mezclan con la xenofobia y producen la guerra pretextando el terrorismo y el peligro del uso de armas biológicas.

Algunas naciones árabes u otras como Corea del Norte amenazan la paz mundial al
no aceptar la inequidad de las exigencias de desarme de Washington.

La pregunta es en este escenario tan explosivo porque no solo afecta a la seguridad de las ciudades del país mas poderoso y mas armado del orbe sino al suministro de la
energía necesaria para su desarrollo económico:

¿Cuál será el próximo gran evento, sin duda catastrófico,
que le tocará sufrir a nuestra generación “Punching Ball”?


                                                                                             
Manuel Domínguez.
ÍNDICE de BORJA