LA MALDICIÓN DE LOS MORFOS
Salvador López Leal



Cuando todo era obscuridad y el mundo vivía entre las tinieblas, la vida no se desarrollaba en la
superficie de la tierra, sino en cuevas tan inmensas que formaban grandes laberintos y pasajes
inimaginables que permitían a los habitantes viajar de un lugar a otro. Entre estas cuevas existían
diferentes reinos, uno de los reinos, llamado Zafiro, vivía con angustia y desesperación por los ataques constantes del reino de los Morfos.  Los Morfos eran supervivientes de las explosiones atómicas y
por la radiación sufrieron grandes transformaciones tanto físicas cómo mentales, estos individuos
tenían la piel escamosa y los ojos desorbitados con el rostro deformado, sus extremidades se
encontraban desviadas y caminaban parecidamente a los simios.

La guerra atómica entre las potencias más poderosas del mundo se desató por la ambición del
dominio económico mundial e imponer un imperialismo autoritario para disponer de los recursos naturales
de los países mas débiles. Los armamentos desarrollados letalmente por la tecnología tan avanzada, la ambición de poder de los países más desarrollados por dominar el mundo y la terquedad autoritaria de
los líderes representantes de cada nación, dio origen a la tercera guerra mundial, conocida como la
guerra de las máquinas inteligentes.

En poco tiempo, el conflicto fue de carácter mundial, el caos destructivo llegó a todos los rincones del
planeta para dejar un mundo desolado, en tinieblas, en una obscuridad inevitable y de muerte.

Los resultados fueron el exterminio de la naturaleza y millones de seres humanos; los sobrevivientes
se refugiaron en lugares antiatómicos, los otros sobrevivientes expuestos a la radiación sufrieron
deformaciones y desórdenes genéticos en sus descendientes, al ser imposible la vida en la superficie,
se refugiaron en cuevas y cavando otras para renacer en una ciudad subterránea que dio origen
a las diferencias entre los dos reinos construidos mucho tiempo después de la guerra entre los
Morfos y los Zafirianos.

Su odio por el reino de Zafiro se debía a las diferencias existentes entre ellos, Los Morfos los odiaban
por haber tenido la facilidad de haber encontrado refugios antes de las explosiones atómicas y conservar
su cuerpo sin cambios morfológicos, además también por contar con los servicios necesarios para vivir cómodamente y una gran técnica en cultivos de plantas y frutos que eran cosechados en pequeños invernaderos con ventilación y luz artificiales; el objetivo de los Morfos era apoderarse del reino
Zafiro, conquistarlos y convertirlos en esclavos.

Entre los reinos, existían otras pequeñas ciudades subterráneas que si bien no tenían grandes
problemas con los Morfos, eran lugares estratégicos para llegar al reino de Zafiro.
El Reino Zafiro sabía de los riesgos y los peligros asechados por los Morfos, por eso el valiente Nilo,
un joven astuto y fuerte, fue entrenado como el mejor combatiente para enfrentar a sus enemigos, Nilo,
era un joven de padres campesinos que trabajaban en los invernaderos, era muy atlético y bien
parecido.

Mientras entrenaba estrategias de combate conoció a la hermosa hija de Tao, rey de Zafiro, admirado
de su belleza preguntó a su maestro.

-Kaika, ¿quién es la bella dama que ha entrado al salón de entrenamiento?, Kaika que era uno de los mejores militares de su país, antes de que estallaran las bombas, con seriedad le contesto:

-Querido Nilo, ella es la hermosa hija llamada Lea descendiente de Tao rey de Zafiro, a partir de hoy
será tu compañera en el viaje que tendrán que hacer al reino de los Morfos para investigar sus
malévolos planes de invadir nuestro reino. Mientras Kaika le explicaba a Nilo, se acerca  Lea y pegunta:

-¿Tu eres Nilo, el guerrero de cien batallas que rescato el reino de Zafiro combatiendo con nuestro
ejercito a los Morfos?

Entre un tanto tímido, Nilo se quedó callado, observando la extrema belleza de la mujer que algún día se convertiría en Reina de Zafiro, su mirada no se apartó de sus ojos y quedo sometido al sorprendente
gusto por el color de sus ojos azules que los semejaba a dos gotas de agua del mismo oceano inexistente,
Nilo se encontraba como hipnotizado, hasta que Kaika le pico las costillas, éste reacciono de inmediato.
-Perdón, dijo Nilo.
-No te preocupes, le repitió Lea, ¿entonces tú eres el gran guerrero?
-Soy guerrero, pero no tan grande como dicen, pues las grandes batallas son gracias a nuestros
guerreros que siempre se han distinguido de ser los más valientes, Nilo sonríe y al ver a Lea se da
cuenta que su sonrisa es correspondida.

Al terminar el entrenamiento y por primera vez, son llamados por Tao el rey,  ante su trono
Tao los recibe diciéndoles:

-Estamos ante una amenaza inminente, tengo noticias que los Morfos han invadido las tierras Arcanas
y las aldeas de Orión y Santuria, tú hija mía y tú Nilo, deben partir de inmediato a las aldeas cercanas al
reino de los Morfos para que investiguen la forma de cómo piensa atacarnos para estar preparados, Tao pide a Kaika entre con ellos a la cámara secreta para darles el armamento necesario para su misión. Sin decir una palabra Kaika les ordena que lo sigan para realizar la orden del rey.

Nilo y Lea caminan tras Kaika, al salir del trono, se paran junto a una gran roca que al movimiento
de un espejo refleja una luz artificial que abre una puerta que Nilo y Lea desconocían.

Entre varios laberintos llegan a una cámara donde en vitrinas transparentes lucen dos trajes especiales
y un deslizador para desplazarse por los túneles más peligrosos, Kaika, les enseña cómo funciona el deslizador, que se desplaza a través de energía atómica mediante un expulsor y dirigido a través de
controles mecánicos parecido a una motoneta para darle la velocidad y la dirección deseada.

Sin más premuras, los dos fueron despedidos por el rey y su gente, recomendándoles extremo cuidado,
pues su pueblo confiaba en ellos para defenderse de los Morfos.

A pocas horas de navegar por túneles obscuros y nunca transitados llegaron a la aldea de Pitria, de inmediato se dieron cuenta de la desolación y la furia malvada de los Morfos, al entrarse a la aldea se
dieron cuenta de la crueldad y la forma de cómo despojaron a los aldeanos de sus pertenencias y la
poca comida que les quedaba,

Entre los escombros a la orilla de una pequeña caverna escucharon un ruido el cual los puso en alerta,
de inmediato procedieron con cautela y removieron algunas cosas para darse cuenta que entre ellos
estaba con vida un niño y su padre, tan pronto pudieron los sacaron, les dieron de beber y comer,
mientras ellos les relataban los acontecimientos sucedidos en su aldea.

Al darse cuenta Nilo y Lea de la crueldad de los Morfos, no quisieron imaginarse lo que pasaría si
ellos burlaban la seguridad del reino de Zafiro. Ante tal temor Lea pregunto:

-¿Ustedes son de esta aldea?
-Sí, contesto el niño muy decidido y con tal simpatía que de inmediato les cayó muy bien.
-¿Cómo te llamas?, pregunto Nilo.
-Yo me llama Jorú y mi padre es Pareo.

Pareo pertenecía a una de las familias que junto con sus parientes protegían su aldea y al ser
invadidos todos murieron quedando sólo con vida él y su hijo que por suerte al derrumbarse parte
de la cueva ellos pudieron salvarse sin ser vistos por los Morfos.

Después de escuchar los sucesos contados por sus dos nuevos amigos sobre la aldea Pitria ya
destrozada, Nilo y Lea decidieron viajar con ellos, de inmediato siguieron su viaje a través del
deslizador.

Al entrarse en la cueva de los misterios, sabían que era el camino más corto pero también más peligroso para llegar al reino de los Morfos.

El reino de los Morfos fue construido de manera subterránea después de las explosiones atómicas, los hombres deformes que quedaron sobre la tierra desolada, les afectaba mucho los rallos del sol, y
decidieron formar su reino en las cuevas abandonadas donde se conecta con el reino de Zafiro a
través de las cuevas de los misterios, a ellos no se les permitió entrar a los refugios antiatómicos porque
no los construyeron para protegerse de una guerra nuclear, consideraban una locura hacer estos
refugios, pensaron que nunca podría suceder, al pasar quedaron deformados por la radiación, desde entonces el odio por el reino de Zafiro, que más que vivir en cuevas, formaron su reino en refugios subterráneos construidos para protegerse de la radiación.

Desde entonces el líder de los Morfos, Arion dirigió la rebelión contra toda aldea existente para explotar
y despojar de sus pertenencias a los aldeanos, para hacer de ellos esclavos de su ejercito con el fin
de conquistar el reino de Zafiro.

Arion con su alma envenenada y la terquedad de tomar Zafiro ha preparado a su hijo Eros como el
más despiadado guerrero para que en su momento el tome la dirección de los Morfos para terminar y
cumplir su meta, su única meta, destruir a los Zafirianos.

Entre muchas de las batallas que ha participado Eros ha salido ganador y ha conquistado para su
padre todos los pequeños reinos de la región. En espera esta Arión para que su hijo a través de la
batalla final pueda vencer a los dos guerreros del reino de Zafiro.

Al introducirse Nilo, Lea y sus amigos a la cueva de los misterios, de inmediato son detectados por un
grupo de Morfos, se deslizan a través de uno de los túneles y logran burlarlos, pero a la mitad del camino
los morfos los interceptan y se desata la batalla, todos luchan con fuerza y esperanza, mientras el niño
Jorú permanece escondido en un rincón de la cueva, desde allí observa las habilidades de Nilo y Lea
para combatir a los Morfos de manera que en pocos minutos se desasen de ellos, sin darse cuenta de
entre la obscuridad cay sobre Pareo, el padre de Jorú un Morfo con su espada sobre su mano y le
corta la cabeza, al instante Lea reacciona y lo mata, pero para Pareo es tarde, Jerú se queda pálido y paralizado al ver cómo su padre caí al suelo, muerto por la espada del deforme combatiente.

Nilo lo contempla con mucha tristeza y lo reanima diciéndole:
-Jerú, tu padre a muerto y a muerto para que tu lo recuerdes con valentía y cariño para cuando tu seas
todo un hombre, seas uno de los guerreros del reino de Zafiro.

Con lágrimas derramadas por sus mejillas jerú contesta:
-Sé de la oportunidad que tengo ahora y por mi padre seré uno de los guerreros que defienda Zafiro
para el bien de la vida.

De inmediato se ponen en camino y al alejarse Jerú sólo gira su cabeza para observar el lugar donde sepultaron a su padre y de inmediato se incorpora en la marcha.

A dos horas de camino llegan al final de la cueva de los misterios, desde lo alto de la desembocadura
de la cueva pueden ver el reino de los morfos, antes de filtrarse entre ellos, deciden descansar esa noche para recuperar fuerzas y después cumplir su objetivo.

Al despertar se sorprende Lea al verse rodeado de Morfos, patea a Nilo y cual su sorpresa se lleva de
estar completamente acorralado, Nilo habla a Jerú con suavidad y le dice en el oído, despierta, no te
asustes, no pasara nasa, el niño asombrado ve todos aquellos rostros como quemados. Con los ojos desorbitados vestidos de ropajes obscuros y de un aspecto desagradable.

Los presos son conducidos a las cuevas del reino de los morfos y son encerrados y custodiados por
varios guardias.

De rato, son de nuevo conducidos ante Arion, el rey de los Morfos, diciéndoles lo siguiente:
-Ustedes son los primeros que llegan a nuestro reino, por ello pagaran con su vida, sin embargo tengo
una propuesta para ustedes, tengo aquí uno de mis mejores combatientes, mi hijo Eros, si uno de
ustedes lo vence, los dejaré libre y también me olvidare para siempre de tratar de conquistar el reino
de Zafiro.

-Yo combatiré con el tirano de tu hijo, me corresponde por ser la hija del rey, dijo Lea, porque
tengo la obligación de librar de tus amenazas a mi reino.

-No, no puede ser así, el más indicado soy yo, Dijo Nilo, soy el guerrero de cien batallas, el mejor para
ser oponente de tu hijo.

-Así sea dijo Arión, dio la orden para preparar todo lo necesario para la batalla y su hijo Eros a su lado, apunta con su mano a Nilo con la siguiente frase:

-Morirás aplastado por mis propias manos.

Antes de la batalla, Lea llorando le dio ánimos y le prometió que pronto estarían de regreso en casa.
Dio inicio la batalla, Eros que era experto en el mazo dio barios golpes a Nilo que después de una
hora de combate le fracturo un brazo, Eros seguía con furia contra él, pero Nilo pudo esquivar varios
golpes mortales, con la agilidad de Nilo pudo alcanzar su espada que poco antes había sido despojada
de ella, de inmediato Nilo clavo su espada en un costado del  abdomen de Eros, pero esto no le
impidió a Eros segur con su mazo contra él, lesionando gravemente su pierna, al verlo casi vencido,
grito Eros, ¡Eres Mío!,

Alzo su mazo para darle el golpe final, pero Nilo entre sus piernas saco su espada y con un salto sorprendente la clavo en el corazón de Eros, desplomándose cerca de los pies de su padre.

Arion miro cómo su hijo le daba el último destello de su luz y antes de morir sólo le dijo, perdón hijo por
verte empujado a la muerte y éste dejó de existir.

De inmediato Arion ordenó todo para el funeral de su hijo y dijo a los Zafirinos:
-Me duele mucho la muerte de mi hijo, por su memoria cumpliré lo que les dije, desde ahora son libres
y el reino de Zafiro jamás será amenazado por nuestras fuerzas.

De inmediato, Nilo herido fue levantado por Lea ayudado por Jerú y emprendieron juntos
el viaje de regreso.


FIN.

Salvador López
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Col. Morelos Pátzcuaro Michoacán - México.
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