Ya habrá tiempo de hablar, piensa sin duda Erik.  Dios nos dio dos oídos y una sola boca,
por algo será, ¿quizá para oír dos veces y hablar sólo una?


Recién ahora comenzamos nosotros lentamente a darnos cuenta de algo: 

Tanto tanto se esfuerza Erik en aprender y en conocer el mundo, que a veces no
duerme, y hasta se le olvidan cosas muy importantes para otros niños…


Pero no importa ya que lo que él no hace, por no querer distraer su tiempo; su mamá, su
papá, sus abuelos, muchas veces los médicos, sus enfermeras, sus tíos, su bisabuela y
hasta alguna complicada máquina, hacen por él…

y entretanto él y Jacques disfrutan fabulosamente aprendiendo y preparándose para lo que
Dios les tiene reservado. Ahora tiene apenas un año y siete meses y en su callada
manera de mirar y de escuchar se adivina su afán de profundizar en todo.

Debo decir, antes de olvidarme, que él ya sabe hablar y lo sabe además correctamente,
pero todavía no ha llegado su momento para hacerlo en voz alta. Sin la menor duda llegará.

Ya en este momento tiene mucho que contarnos. Cada vez que su mamá Erika le habla,
cada vez que Stefan su papá le muestra algo, cada vez que Alejandra su hermana lo toca
y le hace cosquillas, cada vez que Brandy su perro lo lame y cada vez que sus abuelos
Cristina y Hans y sus opas Uti y Adolfo lo pasean y le cuentan cosas, él capta, aprende y
aprueba y a veces hasta desaprueba…

Jacques está a su lado, cada minuto, cuidándolo, protegiéndolo y respondiendo
bondadosamente a todas las muchas preguntas que Erik le va haciendo todos los días
y a cada momento.

Ojalá Dios nos quiera dar vida suficiente para estar al lado de Erik cuando decida
empezar a hablar y cuando decida empezar a contarnos sus descubrimientos.
He sabido por Jacques, que Erik quiere aprender a hacer música. Ojalá Dios nos
quiera dar vida suficiente para oirlo.

Entre tanto, acá estamos Erik, todos queriéndote mucho y ayudándote a llevar adelante los proyectos que tienes, sin duda por encargo de Dios y que nosotros poco a poco estamos aprendiendo a adivinar, sintiéndonos con frecuencia, más pequeñitos que tú.


Tu Opa, el 12 de Febrero del 2003.
COMENTARIO
Me gustaría saber, mucho más tarde, cuando Erik leerá algún día estos
pensamientos de su "Opa", ¿qué pensará él de todo esto? ¿Se acordará? ?
Es un escrito muy lindo y da mucho en qué pensar.
Uti
MI QUERIDO ERIK