Extracto de una carta enviada el
domingo 7 de febrero de 2010 por
Juan Rada desde Saint Adolphe-Canadá
a Adolfo Pardo en Los Anaucos.
                                   
Gracias Juancillo
NAVIDAD EN CHIRIMENA
por Juan Rada
RECUERDO CON AÑORANZA
LAS TARDES DOMINGUERAS




Tardes placenteras, la autopista repleta de carros y nosotros colmados de flojera.  Un momento de agradecimiento porque
estamos en Los Anaucos  y no en la cola dominguera.

Los golfistas del club saliendo un poco más temprano y yo
nadando mi primera piscina.

Los vecinos que caminan saludándose, cuan familia todos,
con los que están frente a sus casas.  Unos niños y sus bicicletas
en la calle, el cambio en la guardia en la caseta de vigilancia y los bambúes acariciándose el uno con el otro arrullados por la brisa.

Los asiduos del dominó y bolas criollas jugando su último round
frente a la bodega mientras que otro niño, todavía con la cara
sucia, fue enviado a comprar sardinas con colita Hit para hoy en la cena y harina PAN para las arepas del desayuno de mañana. 

Ya se acerca la hora, quizás Lise está abriendo el horno de
cerámica, Melanie hace su postergada tarea y yo dando el último toque a la propuesta que nunca aprobará un banco en Venezuela.

Más tarde tomando una “penúltima” cervecita contigo en tu
terraza o la mía, escuchando la policromática sinfonía
interpretada por los Valles del Tuy con un solitario árbol en la
montaña de partitura.

Ya se acerca la noche y yo con añoranza,
recuerdo la tarde dominguera.



Juan Rada
Saint Adolphe d’Howard, Canada
Febrero 2010