| TOTALITARISMO ¿qué es? |
| Extraído del Diccionario Enciclopédico de Sociología
Karl-Heinz Hillmann Editorial Herder España 2005 Dictadura. Forma de autoridad absoluta y sin término temporal alguno sobre un Estado, ejercida por una sola persona o un grupo de poder (resultado de la correspondiente estructura sociopolítica). La dictadura, entendida en sentido escueto, carece absolutamente de legitimidad o legalidad constitucional y se apoya (sobre todo en los países agrarios y en vías de desarrollo) en los órganos coercitivos del Estado puestos bajo el mandato de un déspota o de una junta militar. La dictadura "cesarista" se legitima por la aclamación plesbiscitaria de un pueblo que, mediante manipulación y agitación, es conducido a un tipo de asentimiento ignorante e indiferenciado, básicamente emocional. Los restantes órganos políticos estatales, que también pueden existir en una dictadura (parlamento, partidos, órganos de gobierno, altos tribunales, etc.) no tienen ninguna capacidad de decisión o de control sobre los procesos políticos y sirven sólo como manifestación necesaria "hacia adentro o hacia fuera", de aparente legalidad constitucional Extraído de: La Dictadura desde los comienzos del pensamiento moderno de la soberanía hasta la lucha de clases proletaria. Carl Schmitt Alianza Editorial ESPAÑA 2003 El contenido de la actividad del dictador consiste en lograr un determinado éxito, algo que "poner en obra" : "El enemigo debe ser vencido, el adversario político debe ser aplastado”. “En la dictadura domina exclusivamente el fin, liberado de todos los entorpecimientos del derecho y solamente determinado por la necesidad de dar lugar a una situación concreta”. “El dictador puede hacer todo lo que exija la situación de las cosas. Lo que aquí importa no son ya consideraciones jurídicas, sino solamente el medio apropiado para lograr un éxito concreto, en un caso concreto”. Extraído de: Deberes y Delicias. Una Vida entre Fronteras Tzvetan Todorov Fondo de Cultura Económica México 2002 “El totalitarismo es un régimen que niega al individuo como valor (...) Lo que llamo la despersonalización está Inscrita en el mismo programa de los totalitarios. Ya hemos hablado de la fragmentación impuesta por el sistema: La que se inflinge a los individuos para eliminar toda protesta. La que estos practican para preservar un rincón de su existencia. El abuso de poder fue lo que más me afectó cuando vivía en un país totalitario. Mi experiencias del totalitarismo no está ligada, ya lo he dicho,a sus momentos de paroxismo. No estuve en las ciudades ucranlanas cuando toda la población se moría de hambre cuando los padres terminaron por comerse a sus propios hijos. No estuve en Auschwitz en 1944, cuando trenes enteros llevaban a los judíos húngaros para que los mataran. En la Bulgaria de los años cincuenta y sesenta que conocí personalmente, lo que dominaba era ese reino de la voluntad de poder, del abuso del poder. Todos los objetivos orgullosamente proclamados se habían convertido en simples camuflajes hipócritas. Los dueños del poder hablaban de paz, de igualdad, de libertad, de justicia, y a nuestro alrededor veíamos que sucedía todo lo contrario. Era entonces también el reino de la mentira generalizada. Lo que se encontraba detrás de esas grandes palabras huecas era la pasión por el poder, el egoísmo cínico, el "me lleno los bolsillos obligándolos a fingir que lo hago por su bien". Es todo lo que queda en el país totalitario una vez que se ha renunciado a la utopía. Y el mal político produce el mal moral, esos seres abúlicos y preocupados exclusivamente por sí mismos”. 00000000000000000000 |