| Ale acarició el lomo verde y brillante de Largaverde y le señaló la otra cueva donde se encontraba Chícharo y Craak... Largaverde sonrió malévolamente y reptó hacia allá. Las serpientes reptan, que significa arrastrarse por el suelo sin patas. Se deslizó sigilosamente dentro de la cueva y vio al malvado brujo de pie con su sombrero negro y sus zapatos en punta de color rojo... Se le acercó por detrás y "cruik" lo mordió en una nalga... en la derecha que la tenía más cerca... El brujo Chícharo dio un grito fortísimo (dicen que se oyó hasta Coro) y salió corriendo de la cueva seguido muy de cerca por Craak volando ruidosamente. Al salir casi atropellan a Ale que en ese mismo momento estaba entrando a la cueva montada en la tortuga. Cuando entró lo que oyó fue una algarabía enorme porque todas las tortugas, en su extraño idioma propio, le gritaban "Libéranos y tú serás nuestra Reina, y te seguiremos fielmente donde tú vayas" |
| Ale fue abriendo una por una cada jaula y las tortugas salieron, lo más rápido que podían, (que era muy lento para el gusto de Ale, porque las tortugas se toman las cosas con mucha calma, como los caracoles y como las perezas ¿Tú has visto alguna vez una pereza?) Bueno, te decía que fueron saliendo pues lo más rápido que podían, para escapar de la cueva. Cuando estuvieron afuera se encontraron con que en la puerta los estaba esperando nada menos que Conchita. Ale nunca entendió como hizo Conchita para llegar tan rápido; quizá a fuerza de constancia y de no parar. También estaba ahí Carlos-Carlos el camello, (tenía un nombre para cada una de sus jorobas). El águila, que siempre sabía todo, les dijo que su siguiente tarea sería liberar a Cortaverde, que era una prima lejana de Largaverde. Cortaverde se encontraba tristísima encerrada en una canasta de paja de la que debería salir irguiéndose cuando su amo Ali tocase su flauta, pero Cortaverde no sabía pararse derechita como sus compañeras, quizá porque era muy cortita. |
| Y así, después de una larga jornada de viaje... caminando, renqueando, reptando y volando, se fueron poco a poco acercando hasta hacer su entrada triunfal en Coro La ciudad les pareció extraordinariamente bella, con sus cúpulas doradas y su gente caminando en la calle con turbantes en la cabeza al lado de sus asnos cargados de mercancías y los niños curiosos sentados en el suelo conversando. Pronto preguntaron dónde se encontraba la plaza principal para buscar a Ali y a Cortaverde Ale quería también preguntar dónde estaba instalado el circo para buscar a su papá y a su mamá, pero decidió primero cumplir con su promesa de liberar a la prima lejana de su amiga Largaverde que había sido tan gentil y tan valiente en la cueva. Les dijeron que la plaza estaba situada al lado de la torre más alta con la cúpula más bella, y hacia allá se fueron todos. Nada más acercándose a la plaza ya oyeron la música de la flauta de Alí, melodiosa. Parecía un clarinete pero era más bien un pariente lejano del clarinete que se tocaba solamente con los dedos, sin clavijas. Y ahí estaba Cortaverde, solita en su canasta con una lágrima que aparecía, furtiva, (a escondidas) en uno de sus ojos. |
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